[Intro] La casa duerme, la vela no, algo se mueve cerca del fogón. No es el viento, no es mi imaginación, es una voz que sabe mi canción. [Verse] Bajé descalza para beber, la luna entraba por el mantel. La olla vieja brilló de repente, como si guardara agua caliente. Y entonces oí, bajito, mi nombre, como en los años antes de partir. No tuve miedo, tuve hambre de todo aquello que perdí. [Pre-Chorus] La silla crujió sin que nadie estuviera, el aire olía a sopa y clavel. Y una ternura, dulce y severa, me dijo: hija, vuelve a creer. [Chorus] La Voz en la Cocina me llama desde ayer. No viene a darme miedo, viene a enseñarme a volver. La Voz en la Cocina enciende mi niñez. Abuela, si eres tú quien canta, déjame escucharte otra vez. [Verse] Me habló de cartas que no quemó, de un amor viejo que perdonó. Me habló de hijos, de hambre, de tierra, de despedidas y de la guerra. Dijo: no cargues lo que cargué, no hagas del silencio tu pared. La vida duele, pero se canta, y el alma vuelve cuando se levanta. [Pre-Chorus] Yo lloré quieta junto a la estufa, como una niña sin protección. La noche entera se hizo profunda, y me abrazó sin tocarme la voz. [Chorus] La Voz en la Cocina me llama desde ayer. No viene a darme miedo, viene a enseñarme a volver. La Voz en la Cocina enciende mi niñez. Abuela, si eres tú quien canta, déjame escucharte otra vez. [Instrumental] Piano desnudo, guitarra lenta, violines suaves, trompeta abierta. [Bridge] Dime cómo se sigue adelante cuando el amor no puede llegar. Dime cómo se honra la sangre sin quedarse a vivir atrás. [Breakdown] Y ella dijo: canta, mi niña, canta aunque duela respirar. Los muertos cruzan por la memoria, los vivos cruzan al perdonar. [Build-up] Entonces prendí todas las luces, abrí la puerta del corazón. La madrugada trajo perfumes, y sobre el barro cayó una flor. [Chorus] La Voz en la Cocina me llama desde ayer. No viene a darme miedo, viene a enseñarme a volver. La Voz en la Cocina enciende mi niñez. Abuela, si eres tú quien canta, déjame escucharte otra vez. [Chorus] La Voz en la Cocina no se apagó con tu piel. Vive en la sal, vive en la harina, vive en mi forma de querer. La Voz en la Cocina me dice: no olvides quién eres. Y yo respondo entre lágrimas: abuela, aquí me tienes. [Outro] La casa duerme, yo ya no. La vela baila junto al fogón. Y aunque la noche vuelva a callar, mi alma aprendió a escuchar.